Una de las acciones del plan de intervención cívico-militar en el mercado Las Pulgas y las adyacencias de este popular centro de abastecimiento, ubicado en el casco central de la capital zuliana, es la remoción de tarantines, los cuales ocupaban todas las aceras no permitiendo el libre tránsito y cuya larga hilera había acabado con la visión de la arquitectura marabina y del propio Lago.
Más de 4.000 tarantines, unos construidos con tubos y latas, otros con láminas y otros tantos con bloques y cemento, fueron eliminados en el proceso de intervención, que se inició el pasado 26 de septiembre y aún continúan al frente el gobernador Omar Prieto Fernández y el alcalde de Maracaibo, Willy Casanova, con el objetivo de acabar con el paramilitarismo, las mafias del contrabando de alimentos, medicinas y gasolina, y la compra venta del cono monetario.
Tony Boza, director general de la alcaldía marabina y autoridad civil del plan de intervención, aseguró que la mayor parte de estos kioskos eran usados como cordón de las mafias que han venido operando en el centro de la ciudad; además de ser utilizados para la prostitución infantil, la venta de drogas y la compra-venta del cono monetario.
«Uno de los pasos de la intervención fue limpiar todas las calles principales del centro de la ciudad de tarantines de economía ilegal, que eran utilizados como una especie de cordón de protección de las grandes mafias que operaban allí», apuntó Boza.
