Vecinos de Caracas realizaron la tradicional «Quema de Judas» este domingo de Resurrección, donde se incineran muñecos que representan a personas acusadas de traición. En esta ocasión, el muñeco llevaba en su rostro la imagen de Tareck El Aissami, exministro de Petróleo de Venezuela quien renunció a su cargo en el mes de marzo después de que se destapara un escándalo de corrupción en Pdvsa. También se quemaron cabezas con las imágenes del presidente Nicolás Maduro, el ministro de Defensa Vladimir Padrino y la alcaldesa de la capital Carmen Meléndez. La tradición fue aprovechada por los vecinos para protestar en contra de la corrupción dentro de las instituciones del Estado. El dirigente del Frente Norte de Caracas, Carlos Julio Rojas, afirmó que la quema fue el marco para que la ciudadanía expresara «su rabia y dolor ante la traición de sus gobernantes», y agregó que las cabezas simbolizan la corrupción en el país.