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Precios de ‘esenciales’ se dispararon tras aumento

Casi instantáneamente, el incremento de 300% del salario mínimo nacional (BsS 18 mil), recién anunciado por el presidente Nicolás Maduro, se reflejó en los costos de alimentos, productos y bienes de prioridad. La charcutería y los repuestos automotores volaron al espacio. 

“La mañana del lunes compré un jugo en BsS. 225. En la noche ya valía más de BsS. 400. Esto parece un juego macabro”, fue lo que expresó Idania Perozo, residente del sector Veritas. 

Los alimentos de la cesta básica, aún sujetos a regulación oficial, no escaparon de la voraz escalada. La harina de maíz precocida trepó a BsS. 2 mil 500, pese a que la Gaceta Oficial N° 41.536 la fija en BsS. 151. 

Por un arroz (BsS. 212), ayer, pedían no menos de BsS. 2 mil 400. El ‘kilo’ de pasta y la mantequilla de 500 gramos llegaron a BsS. 3 mil. Mientras que la factura de la mayonesa mediana indicaba 5 mil bolívares.  Igualmente, la carne subió de BsS. 4.200 a venderse entre BsS. 8.000 y 10.000. 

De igual manera, se dispararon los precios de los derivados lácteos. Por ejemplo, el queso cinco estrellas superó los BsS. 8 mil, cuando hace apenas tres días estaba en BsS. 4 mil. El mozzarella varió BsS. 3 mil, pero el amarillo creció de BsS. 9 mil a BsS. 16 mil. Lo mismo sucedió con el huevo que pasó los 10 mil bolívares soberanos. 

En la necesidad de ‘pescar’ precios ‘viejos’, los clientes abarrotaron los supermercados de la capital zuliana, pasada la tarde del 15 de enero. “La gente se llevaba 50 panes (BsS 3 mil por kilogramo), varios jabones en polvo, de todo. Tuvimos que cerrar más tarde de lo habitual”, refirió la administradora de una panadería. 

Durante su mensaje anual al país, el Mandatario nacional volvió a trazarse como meta estabilizar la economía que está marcada por una hiperinflación abismal que alcanzó en diciembre 1.698.488%, de acuerdo con la Asamblea Nacional, y se proyecta en aproximadamente 23 millones por ciento al cierre de 2019, según la firma Torino Capital. 

El nuevo sueldo básico (18.000 bolívares soberanos) representó el séptimo ajuste desde enero de 2018 hasta la fecha. En los últimos cuatro meses y medio, galopó 900%, sin embargo, el detrimento del poder adquisitivo es mucho más agresivo. 

La medida se traduciría a una caída del poder adquisitivo del venezolano representada en 76%.

Ante esto, el presidente de la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria), Juan Pablo Olalquiaga, afirmó que los usuarios “prácticamente no pueden consumir” y los comercios casi no pueden abrir, pues no logran paliar los embates de la crisis. “La pérdida del poder del bolívar no sostiene que los sueldos puedan mantenerse más allá de tres semanas”, estimó. 

Lo cierto es que el bolsillo de los ciudadanos sigue ‘rasgado’. En los mercados municipales, los comerciantes apuntaron que, en un solo día, “la res en canal cambió de BsS. 2 mil 400 a BsS. 3 mil 500”. Por esto, un ‘kilo’ de ‘primera’ rondó los BsS. 7 mil y uno de molida se consiguió en BsS. 6 mil 300. Asimismo, el kilogramo de pollo trepó de BsS. 3 mil 600 a BsS. 5 mil 500. 

Pero no solo los alimentos sufrieron acelerados aumentos. Otro terreno que se movió fue el de los repuestos automotores. Como muestra, una bomba de agua para vehículo se elevó a BsS. 120 mil, un día antes era tasada en BsS. 50 mil. Un amortiguador que costaba BsS. 35 mil llegó a BsS. 85 mil y una correa multicanal subió de BsS. 35 mil a BsS. 100.000. 

“Estamos trabajando en función de las listas de precio que se manejan en el mercado”, aseveró el dueño de un local. A pocos metros, otro negociante comentó a este diario: “Actualizamos los costos en función del dólar. Todo depende de cómo amanezca”. 

Sobre esta arista, el Jefe del Estado advirtió que “les caerá todo el peso de la ley” a quienes sigan usando el “dolar criminal” (que ronda los BsS 3 mil 200) para la fijación de los precios de bienes y artículos. “Agárrense duro los que están detrás de eso, contra ellos vienen actos de justicia (…) No saben lo que les espera”, dijo Maduro en su alocución ante la ANC y en la presentación de su Memoria y Cuenta, este lunes.  

Incluso, los mercados virtuales resintieron el alza de costos: una rolinera (BsS 17 mil, antes) la tasaron en 55 mil bolívares. 

No obstante, en las farmacias locales los productos conservaron su valor. “Los proveedores tenían cerca de una semana sin vendernos porque estaban esperando el aumento. Por ahora, todo cuesta lo mismo”, comentó una farmaceuta. 

En Maracaibo, buena parte de los comercios permanecieron cerrados y otros mantuvieron sus santamarías a medio abrir. En el mercado Las Playitas, la desolación marcó la pauta porque “la gente ya no sabe cuánto cobrar”, asomó una vendedora. 

Pero en el Unicentro Las Pulgas aplicaron sus ‘ajustes’ previos: un bombillo en BsS. 3 mil 400, toallas sanitarias en BsS. 3 mil, pañales en BsS. 8 mil y desodorantes en BsS. 10 mil.  

“Esperamos un milagro porque no hay luces de avance. Lo que percibimos alcanza, si acaso, para los pasajes. No podemos seguir trabajando para comprar un ‘kilo’ de arroz”, reclamó Paola García, habitante del municipio Mara.  

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