Guaidó y Capriles dudan de la versión oficial sobre la muerte de Leoner Azuaje Urrea, uno de los 61 detenidos en el último mes por supuesta corrupción. El fiscal general, Tarek William Saab, informó que los resultados de la autopsia al cuerpo de Azuaje Urrea revelaron que se trató de un suicidio por ahorcamiento y se encontraron cartas dirigidas a su familia en las que menciona su decisión de atentar contra su vida y asume el error cometido. Sin embargo, Guaidó asegura que la «tortura y asesinato de presos es una práctica recurrente de la dictadura», ya que son 11 las personas que han muerto bajo custodia de los órganos represores, lo que ha llevado a la dictadura a ser señalada por la ONU y la Corte Penal Internacional (CPI). Por su parte, Capriles calificó de «atroz e inaceptable» que Azuaje Urrea «perdiera la vida en custodia del Estado», y cuestionó la investigación para establecer responsabilidad de los custodios en el caso. Ambos aspirantes a las primarias opositoras para las elecciones presidenciales exigen una investigación a fondo de los hechos y que se haga justicia. Cabe recordar los antecedentes de la muerte del concejal caraqueño Fernando Albán en 2018, cuyo caso en su momento se manejó como un suicidio pero más tarde fue comprobado que se trató de un homicidio por parte de funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin).