Foto: Mairuska Parra
Cada vez más atenciones y muestras de amor rodean el blanco cuerpecito del pequeño José Rafael, llamado cariñosamente Joseíto por el personal del Hospital Manuel Noriega Trigo, donde permanece recluido desde el día de su nacimiento, el pasado 10 de noviembre de 2014.
Hoy cumple seis meses de edad y todo el personal celebra el milagro de la vida y oran porque llegue a una familia como él: especial. El pequeño que nació con Síndrome de Down quedó huérfano de madre después que ésta lo diera a luz en su casa.
Y es así como el Instituto Autónomo Consejo Nacional de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes (Idenna) en Zulia trabaja para que se le brinde una medida de familia sustituta y no pase a una casa de abrigo ya que requiere atención individualizada por su condición.
El viernes pasado, el organismo efectuó una visita especial al centro de salud para iniciar los trámites legales que amparen los derechos de Joseíto.
Además de evaluar cuáles son las condiciones en las que se está atendiendo el niño, iniciarán una investigación exhaustiva que determine si, efectivamente, no hay una familia de origen (papá, tíos, abuelos o primos) que se responsabilicen por su crianza.
Hasta ahora, solo dos familias han solicitado los requisitos formalmente para tramitar su adopción.
Según el personal del hospital, la familia de la mujer dijo desconocer que está en espera de su octavo bebé hasta que se le presentaron los dolores en su residencia. Luego del alumbramiento, Joseíto y su madre ingresaron al centro de salud. Ella, en muy malas condiciones, posteriormente falleció.
Desde entonces, Joseíto se adueñó del corazón de médicos, enfermeras y hasta del personal administrativo del centro quienes se turnan durante la jornada de trabajo para cargarlo, bañarlo, darle de comer y jugar con él. La pediatra Rosi García detalló que pese a algunas afecciones de salud, el pequeño evoluciona perfectamente bien.
“Ha ganado talla y peso. Llegó pesando 2,700 kilogramos y ya está en 5,600 kilogramos. Aún así está debajo del percentil por su problema nefrológico”, expuso la pediatra. Entre juguetes, ropa y otros implementos que solidariamente la colectividad le ha regalado pasa los los días Joseíto.
El viernes inició sus terapias en la Sala Integral de Rehabilitación Infantil Bolivariana del Sur (Siribsur). El niño fue evaluado por el personal de este centro donde recibirá estimulación para mejorar su tono muscular. En cuanto a su alimentación, la nutricionista Ana Morillo detalló que tiene muy buen apetito. Ya toma jugos de frutas y sus sopas.
Por lo pronto, seguirá tomando el sol todas las mañanas, en el área externa del hospital, hasta que sea él quien vaya a iluminar el corazón de una nueva familia.