En el municipio Maturín se realizó una jornada de orientación y concientización dirigida a los transportistas para regular el volumen de los sistemas de sonido dentro de las unidades.

La medida busca sensibilizar a los conductores sobre el impacto que tiene el ruido excesivo en los pasajeros. Tras la aplicación de estas acciones, usuarios consultados expresaron su apoyo y la calificaron como una decisión favorable para el bienestar colectivo.

“Nos parece una medida excelente y muy favorable. Muchos de nosotros venimos cansados tras una larga jornada de trabajo y lo que buscamos al abordar el autobús es regresar a nuestros hogares en tranquilidad”, dijo uno de los pasajeros entrevistados.

Los usuarios señalaron además que el volumen alto no solo genera incomodidad y estrés durante el trayecto, sino que también representa un problema práctico y de seguridad, porque en varias ocasiones impedía que los conductores escucharan el llamado para pedir la parada. También afirmaron que, cuando solicitan bajar la música, algunos choferes se molestan.