Foto: Mónica Guevara/Ingrid Contreras
Son más de 800 los Servidores que cuidan, veneran y acompañan a la Chinita. Se convirtieron en los pies de la Patrona del Zulia ante su pueblo. Promesas familiares, favores concedidos, acción de gracia y devoción innata impulsan a hombres de diferentes sectores de Maracaibo, y del Zulia, a querer ser parte de la Sociedad Religiosa Servidores de María.
Vestidos de blanco puro, llevan sobre sus hombros la Reliquia Sagrada de la Chiquinquirá, a quien acompañan, veneran y custodian desde el 6 de diciembre de 1901, cuando el presbítero Antonio María Soto reunió a un grupo de jóvenes para constituir luego de la procesión de la Aurora una congregación cuyo objetivo se centrara en la importante misión de cargar en hombros la preciada Tablita y pasearla por las calles cercanas a la iglesia.
Albañiles, pulperos y plataneros figuraron entre sus primeros integrantes. Los socios vistieron primero trajes color beige y a mediados del siglo pasado cambiaron su vestimenta por el impecable liquiliqui blanco. Con el pasar de los años este “ejército de la paz’ se ha convertido en los pies de la Chinita ante su pueblo.