La Bajada de la Virgen fue instituida por los padres Capuchinos y significa la bajada de lo divino a lo corpóreo, a lo humano.

Para monseñor  José  Luis Azuaje Ayala, arzobispo de Maracaibo y también presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana  (CEV) , la Bajada «es una acción de amor»  de María como lo hacen los padres con sus hijos para acariciarlos,  jugar con ellos o para llamarles la atención.

La Bajada de la Virgen fue instituida por los padres Capuchinos   y significa la bajada de lo divino a lo corpóreo, a lo humano.

  Durante media hora y al ritmo de las gaitas de Los Chiquinquireños   transcurrió el descenso de  la Reliquia mariana, por su tobogán, para el reencuentro con la representación del pueblo zuliano invitado a recibirla.

A su llegada al altar fue recibida por monseñor Azuaje Ayala y el padre Nedward Andrade, párroco de la Basílica, quienes estaban acompañados del sacerdote Jesús Hernández  conocido como el padre Chulique.