Al oeste de una ciudad transitada y bulliciosa se encuentran 100 hectáreas de flora y fauna con más de 2 mil especies que se puede apreciar en el Jardín Botánico de Maracaibo.
La Presidenta de la Corporación Zuliana de Turismo, licenciada Mariela Quintero Leal manifestó que el “Jardín Botánico de Maracaibo muestra todo el esplendor y majestuosidad de la naturaleza en la singular belleza y variedad de nuestra flora y donde el pueblo cuenta con una excelente atención por parte de los ecoguías que sirven de anfitriones en el recorrido por las estaciones de este pulmón vegetal ubicado en Maracaibo”.
Al entrar al jardín se inicia un recorrido en el que se observa las áreas dispuestas en estaciones que hacen de la visita un paseo exótico y encantador. Las Cortezas Ornamentales constituyen en la primera estación. Es un bosque de forma circular que exhibe especies como la sibucara, el cabimo, el guamachito o curaire, árbol con cualidades únicas; el cabimo por su leche cicatrizante y el guamachito por la calidad de su madera y por la hermosa particularidad de vestir el jardín amarillo cuando florece.
La Laguna de los Lotos es la segunda estación del recorrido. Un pedacito de jardín japonés, diseñado por el paisajista brasilero Roberto Burle Marx en el cual florecen hermosos lotos, enredaderas, capachos y sagitarias a la sombra de los ébanos. La presencia de las abejas meliponas garantiza la pureza al menos de un 98% del aire que se respira en el lugar.
La tercera estación es el Cuadro Filogénico. Un espacio acondicionado con microclimas para desarrollar la evolución de las plantas y árboles lo cual permite aprender a identificarlos y conocer sus diferentes periodos de adaptación al clima, suelo y ambiente. Los repollitos de agua le dan verdor y atractivo al pequeño estanque que allí se encuentra.
El Bosque Tropical Seco constituye la cuarta estación y está lleno de cactus de Arizona y Nuevo México, diferentes a los venezolanos porque son lisos y de fibra blanca. También se observa allí el colmillo de elefante con espinas. El suelo esta resquebrajado y seco y las plantas guardan mucha agua dentro de sí.
La quinta y última estación está reservada para los trabajos del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), por lo tanto, no está abierta al público debido a sus fines de estudios y experimentaciones científicas en el área botánica.
El abrazo al baobab
Existe el mito de que tocar el emblemático baobab del jardín, también conocido en África como árbol pan de mono, da buena suerte y renueva las energías. No es un hecho comprobado pero la mayoría de los visitantes del jardín no pueden resistir la tentación de abrazarlo, unos por sus creencias y otros por la inspiración que causa la inmensidad del árbol.
El baobab africano es un árbol de tronco masivo, con forma de botella o irregular y lleno de nudos. Su altura puede oscilar entre los 5 y 30 metros y el diámetro del tronco supera los 11 metros. La corteza es lisa y la madera fibrosa con poco contenido en agua. Llamado por los africanos “árbol mágico”, “árbol farmacia” o “árbol de la vida”. Otro valor añadido a este espectacular árbol es su carácter sagrado, es respectado por todos los pueblos africanos, tanto que solo el gurú o sabio de la tribu puede subirse a sus ramas para recoger frutos y hojas.
El jardín se encuentra ubicado vía al Aeropuerto Internacional La Chinita. Tomando el camino que conduce hacia La Concepción, a pocos metros se aprecia la majestuosa entrada del bosque. Para quienes no poseen vehículos, el Metro de Maracaibo dispone de la ruta La Concepción, la cual parte de la estación Altos de La Vanega y tiene una parada en el Jardín Botánico. El horario de atención al público es de jueves a domingo de 8:00 am a 5:00 pm.