Sin piedad. Así andan algunos transportistas formales y ‘piratas’ que prestan servicio para las rutas que recorren el municipio Maracaibo con el precio del pasaje.
Desde 4 bolívares hasta 50 bolívares soberanos cobran los buses, minibuses y los pocos carros por puestos que aún circulan, denunciaron usuarios quienes pasan hasta más de tres horas esperando en una parada para poder trasladarse hacia sus destinos.
La situación más crítica se presenta en la avenida La Limpia desde La Curva de Molina hasta el centro de la ciudad y viceversa.
“¡Hasta Galerías, hasta Galerías a 10 bolívares soberanos!”, grita el colector de un microbús. Al llegar al centro comercial bajó a los pasajeros, luego volvió a gritar: “¡Hasta el centro, hasta el centro a 10 bolívares soberanos” para continuar con su ruta aprovechando la ausencia de la fiscalización del Imcutma y de Polimaracaibo.
“Yo salí a las 6:00 de la mañana para una consulta en el ‘Universitario’, no pasaba ni un bus. Es más parecía que fuese un paro escondido lo que estaban haciendo porque eran pocas las unidades que estaban trabajando y cobrando los que le daba gana 5, 10 y 20 bolívares me llegaron a pedir, allá uno si se los daba”, denunció América Gutiérrez, un ama de casa habitante del barrio Andrés Eloy Blanco, parroquia Venancio Pulgar, al oeste de Maracaibo.
En la parada de por puesto de La Limpia, ubicada en La Curva de Molina, los usuarios también manifestaron su incormidad, pues deben esperar hasta más de media que llegue un carro.
“Cobran 10 bolívares hasta Galerías y 15 hasta el centro algunos otro piden más. Se aprovechan de la ocasión”, expresó Ernesto Primera, maestro de obra.
“Aquí no hay ley, los choferes de los buses y de los carritos andan cobrando lo que les da la gana. Hoy (jueves) me tocó ir y venir tres veces del cementerio (Corazón de Jesús en La Limpia) hasta La Curva y estuvieron cobrando 50 bolívares sin piedad”, agregó Morela Rodríguez, bedel de un colegio, mientras esperaba para subirse en un autobús de la ruta circunvalación número 2.
Pedro Rondón, vendedor de jugos en las afueras del populoso centro comercial, describió: “Esto entre las 7:30 de la mañana hasta la 9:30 de la mañana era un desastre por la cantidad de gente que estaba esperando para montarse en el transporte. Todas las paradas sobre pasaron sus límites como nunca. Las colas eran kilométricas”.
Thaina Rentería, psicóloga, contó que estuvo casi tres horas esperando en qué poder trasladarse desde Galerías hasta la avenida 5 de julio, “y no me quedó otra opción que pagar un taxi porque todos pasaban repletos”.
Ante la cantidad de quejas de los usuarios por el incumplimiento de los transportistas a la tarifa de 1 bolívar soberano como precio del pasaje, Erasmo Alián, presidente la Central Única de Transporte del estado Zulia hizo un llamado a las autoridades para que arrecien las medidas contra quienes no cumplan con este monto establecido hace tres semanas.
“El pasaje autorizado es de un bolívar soberano, aunque el Banco Central de Venezuela aún no ha emitido un billete o más monedas de un bolívar para que un transportista pueda dar el vuelto es tolerable, pero el cobro de 4 bolívares en adelante es ilegal. La Central Única de Transporte no avala que ningún conductor esté cobrando fuera de lo establecido, por eso pedimos la supervisión del Imcutma y de los cuerpos de seguridad”, expresó vía telefónica a este rotativo.
“Cobrar un pasaje en 5, 10, 50 bolívares soberanos se está atentando contra el bolsillo de nuestro pueblo que tampoco tiene para pagarlo, eso es grave. Al que esté cobrando esas cantidades hay que retenerle la unidad porque está violentando la ley, no es ponerle una multa porque la multa no es nada sino detenerle la unidad y quitarle la placa y la documentación para que entren en el carril”, añadió el dirigente.
También agradeció el aporte que a través de la Misión Transporte viene realizando la Gobernación con las alcaldías, Fontur con la venta de cauchos y lubricantes.
Alberto Hernández, presidente del Instituto Municipal de Transporte Colectivo y Urbano de Pasajeros del municipio Maracaibo (Imtcuma), además de reconocer que aún hacen más unidades en la calle, de la fiscalización que viene el organismo con Polimaracaibo y del apoyo que se les vienen dando con la venta de cauchos y lubricantes, señaló que “hace falta más conciencia en el ciudadano”.
“Nosotros sabemos que cuando fiscalizamos muchos transportistas esconden las unidades o se las llevan a trabajar hacia otras rutas. Ellos toman como piso lo establecido para luego cobrar otro monto como lo vienen haciendo”, indicó.
Insistió en que sea el mismo usuario el que también se oponga a cancelar lo que les piden, “porque tampoco iremos al extremo de colocar un fiscal por cada especulador. Todos tenemos que actuar”, acotó.
La semana pasada, la Gobernación del Zulia entregó más de 3 mil 120 cauchos a transportistas de la región.
Eduardo Álvarez, presidente del Órgano Superior de Transporte, anunció que serán recuperadas más de 30 unidades de la línea Curva de Molina y San Jacinto, con entrega de cauchos, aceite y baterías para lograr su reactivación.