La Ruta 26 de Maturín opera con solo seis o siete autobuses diarios, menos de la mitad de las 15 o 16 unidades que suelen prestar servicio, debido a la falta de combustible, según fiscales y choferes de la línea.
La reducción ha complicado el transporte en la Zona Industrial: los autobuses van llenos y no pueden detenerse a recoger a más pasajeros, mientras las paradas se mantienen abarrotadas.
José Cabezas, chofer de la ruta, atribuyó la irregularidad del suministro a fallas en una planta que, afirmó, produce poco combustible. Explicó que la directiva estableció turnos para repartir el abastecimiento: las unidades que no cargan un día lo hacen en otra jornada, con alternancia entre lunes y miércoles.
Frank Campos, fiscal de la línea, pidió a las autoridades resolver la distribución de gasoil. Dijo que desconoce si la responsabilidad corresponde a la Alcaldía o a la Gobernación del estado Monagas, y advirtió que los autobuses no pueden trabajar sin combustible.





