Estudiantes de la Escuela Wilmer Velásquez, en el sector Ambiente II de la parroquia Boquerón, Maturín, siguen sin asistir presencialmente a clases, aunque ya transcurrió más de un mes desde el inicio del período académico. Vecinos, padres y representantes denunciaron que esperan un llamado del personal docente y directivo para retomar las actividades.

De acuerdo con las familias, la asistencia al plantel fue suspendida por labores de fumigación. Mientras esperan el regreso, los alumnos reciben formación a distancia, pero sus representantes aseguran que no cuentan con un cronograma para la reincorporación a las aulas.

Habitantes de la comunidad sostienen que la situación también afecta a otros planteles de la parroquia Boquerón. En el estado Monagas, las autoridades educativas no se han pronunciado sobre el retraso ni han ofrecido respuestas concretas a las comunidades, según el contenido difundido.
Los representantes pidieron a los organismos regionales del sector educativo agilizar las evaluaciones necesarias y garantizar que los niños puedan recibir clases presenciales en condiciones adecuadas.



