Un grupo de encapuchados se apostó en la avenida 15 Delicias, en la esquina con Padilla, y bajo amenaza con piedras y botellas de vidrio, les “cobraron peaje” a los conductores, para retirar los obstáculos y dejarlos pasar, la tarde de este viernes.
Frente al cementerio El Cuadrado, otra “alcabala”, integrada por unos seis muchachos, hacían lo propio, sobre todo con choferes de autos porpuesto, buses y microbuses.
Con esta acción el grupo se desmarca del cualquier acto de protesta como las que se han venido realizando en Maracaibo y otras ciudades del país.
Extorsionar a conductores particulares, del servicio público y privado bajo amenaza de daños o ataques a las unidades constituye un delito, que a plena luz del día y a la vista de todos los que transitan por la zona siembra el terror y causa el repudio de la ciudad.

