Las pacas de dinero no se pierden de vista en el mercado Las Pulgas. Por doquier se aprecian en mesitas, a plena luz del día, y en cajas repletas para facilitar su traslado.
De espacios de un mercado a cielo abierto a ‘taquillas bancarias’ se han convertido los puestos de comerciantes que ensanchan sus bolsillos vendiendo los billetes al 400% y hasta el 800%.
“En Las Pulgas sí hay efectivo”, replicó José Duarte, jubilado, quien transitaba de banco en banco para poder retirar cantidades ínfimas y limitadas para comprar a mejor precio los alimentos.
Basta con solicitar la suma requerida. Al instante, como si de una transacción bancaria se tratase, los billetes —casi imposibles de hallar— aparecen en todas sus denominaciones posibles. Por punto de venta o transferencias los ‘expendedores’ concretan las ventas.
