«Dios ama al que da con alegría». Bajo esta frase, la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, «La Casa de Todos», anuncia que el Potazo Chiquinquireño 2019 se realizará el venidero sábado 19 de octubre.
«La Chinita cuenta con tu ayuda y tu fe. Te invitamos a colaborar este próximo 19 de octubre en el Potazo, en el que estaremos recaudando fondos destinados para las obras sociales que realiza nuestro santuario mariano que este año lleva por nombre Manantial de amor chiquinquireño, y para las fiestas patronales en honor a la Patrona del Zulia», manifiestan desde «La Casa de Todos».
Este año, la fiesta patronal lleva por lema Chiquinquirá es Madre de todos y dignidad de un pueblo
El pasado 26 de septiembre, a un mes de la Bajada de la sagrada Reliquia, se dio a conocer que la Basílica, afectada por esta sequía que agobia a la ciudad de Maracaibo, urge de un pozo de agua. Este recurso es neurálgico para la operatividad del templo, para el aseo y la elaboración de comida para más de 40 abuelitos, entre otros quehaceres, necesitan de agua.
«Ya se hicieron los análisis y se sabe en que área puede estar el pozo. Además, queremos que con él también se pueda surtir el Hospital Chiquinquirá», explicó el presbítero Nedward Andrade a PANORAMA.
Pronto se habilitarán las cuentas para que quien desee colaborar con este proyecto pueda depositar su donativo.
Bajada y bendición de mantos
La Bajada del Retablo está pautada para el sábado 26 de octubre. Al día siguiente, la Réplica partirá a su tradicional procesión lacustre y ese mismo domingo 27-O los feligreses podrán acercarse hasta la Basílica para besar la Reliquia, como gesto de bienvenida.
La expectativa para conocer detalles de los mantos de la Chinita siempre es grande. Este año habrá novedades: para el 16 de octubre, día de Santa Eduviges, estarán a la vista del feligrés los mantos que en sus fiestas lucirá la Chinita en este 2019, informó el párroco Nedward Andrade. «Ese día se bendecirán», agregó.
Las fiestas chiquinquireñas se extienden hasta diciembre: como es tradición, el primer domingo de ese mes el Retablo vuelve a su nicho.