Si la antigua sede del Inavi —luego de los incendios ocurridos entre el 24 de mayo y el 7 de agosto de 2017— se convirtió en la ‘casa del terror’ por haber quedado en un total olvido, la antigua sede del Instituto Regional de Deportes del Estado Zulia (Irdez), ubicada en la avenida Urdaneta (Padilla), por su gran tamaño, se volvió la ‘mansión’ de la basura.
Montones de vertederos, pisos cedidos, paredes ennegrecidas, miles de escombros y un olor putrefacto impregna todo el sitio que alguna vez funcionó y sirvió de dependencia de la Gobernación. Caminar por las cercanías de este edificio, incluso a las 12:00 del día, “es sentirse observado porque de ahí entran y salen muchas personas extrañas”, narró una vecina de las torres de El Saladillo quien prefirió mantenerse en el anonimato.
El Irdez fue incendiado el 24 de mayo de 2017, pero en 2014 ya había sufrido un saqueo por situaciones similares: manifestaciones violentas. El Inavi y la Defensoría del Pueblo también formaron parte de estos hechos ilícitos que ocurrieron en el marco de las protestas en contra del gobierno del presidente Nicolás Maduro.
Ahora ese lugar alberga a indigentes, pero también a malhechores que se resguardan ahí, cual cueva, luego de hacer sus fechorías en el centro de la ciudad porque el entorno abandonado se presta para ello.
“No solo ladrones entran ahí, también lo hacen hombres y mujeres que lo utilizan como motel porque como nadie le presta atención, la gente hace lo que quiere, y por aquí viven muchas familias y niños”, narró Ramón Sánchez, habitante de Veritas.
La tensión crece si la persona decide caminar por la acera que queda arropada por esta sede en ruinas. Las personas miran constantemente hacia atrás y hacia el interior para verificar que nadie extraño se aproxime.
Un alivio es lo que los transeúntes afirman sentir cuando terminan el recorrido de 1:30 minutos aproximadamente, entre el inicio de la acera o pasillo frente a las torres de El Saladillo y el centro comercial Centro, al otro lado.
Este rotativo consultó al gobernador Omar Prieto y al alcalde Willy Casanova, días atrás, tras haber anunciado que la sede de Inavi, donde inicialmente funcionaría la sede de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) será ubicada en las oficinas de la antigua Onidex (detrás del Centro de Arte Lía Bermúdez), e informaron que “la sede del Irdez como la de Inavi pasarán a manos de la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo” para instalar las oficinas de algunas de sus dependencias.
El director de Gestión Urbana de la Alcaldía, Daniel Boza expuso que hay espacios internos, como el Irdez, donde la municipalidad no ha ingresado porque no forman parte de las prioridades de la recolección de los desechos en la ciudad.
“Honestamente el espacio interno de las edificaciones del Inavi, estacionamiento (e Irdez) no estaba en las prioridades”, precisó.
Boza indicó que los espacios públicos que han priorizado “son los que están siendo usados por la gente como la Vereda del Lago, Bucares, Santa Lucía” y luego de que terminen de limpiar esas zonas, “vamos a los espacios abandonados, pero ahora, francamente, no hemos comenzado a limpiar en esos espacios”.
Sobre el patrullaje alrededor de estos sitios que permanecen en el abandono, el director de Seguridad Ciudadana, César Garrido dijo que han tomado “varias medidas estructurales como el alumbrado de la avenida Urdaneta, “pues una vía oscura propiciaría el delito” y aseguró que los delitos que se cometen en la zona “no son nuevos, operaban con mucha contundencia y han venido disminuyendo (…) porque se hizo una intervención del centro de la ciudad en un plan progresivo que tiene sus niveles de complejidad”.
Garrido dijo que “seguramente siguen ocurriendo (los delitos)”, por lo cual están pendientes de los reportes.
Destacó que en varios puntos del centro hay oficiales de la policía turística en cuatrimotos.