La misión de El Tukuko amaneció envuelta por la nube de humo que bajó durante toda la noche del jueves de la sierra en llamas.
Lo que pareciera ser un típico amanecer de neblina en el pie de monte la mañana de este viernes es, en realidad, una atmósfera cargada con un denso velo del humo que bajó debido a la calma en los vientos en la madrugada.
Con el nuevo amanecer ya el ejercito se prepara para reiniciar las labores de eliminación de los principales focos de incendio con el helicóptero Súperpuma del incendio que desde hace más de 30 días azota a la Sierra de Perijá.
