El gobierno de Venezuela ha denunciado la retención de equipos de microscopía electrónica por parte de Estados Unidos, a través de las sanciones económicas, lo que está perjudicando el desarrollo de la ciencia en ese país. La ministra de Ciencia y Tecnología de Venezuela, Gabriela Jiménez, ha señalado que las medidas coercitivas unilaterales están afectando a la educación, la salud, el trabajo y también a la ciencia en el país. Según ella, las universidades, centros de investigación, la salud y la industria del país están enfrentando las consecuencias de estas medidas, lo que disminuye su capacidad técnica y de formación en microscopía electrónica y otros conocimientos. Además, la ministra ha denunciado que hay un microscopio nuevo que no se ha podido encender simplemente porque Estados Unidos no quiere entregar los filamentos.
Por su parte, la relatora especial sobre el impacto negativo de las medidas coercitivas unilaterales en el disfrute de los derechos humanos de la ONU, Aleha Douhan, ha pedido a EE. UU. que permita el envío a Venezuela de piezas de repuesto para microscopios electrónicos que sirven para la detección de enfermedades y la conducción de investigaciones médicas vitales. Según ella, estos instrumentos científicos son la única forma de detectar muchas enfermedades, por lo que son esenciales para el tratamiento adecuado. La relatora ha señalado que Estados Unidos tiene una obligación legal y moral con el pueblo venezolano de no privarlo de sus derechos humanos básicos.
La ministra de Ciencia y Tecnología de Venezuela ha llamado la atención internacional a través del hashtag #NoAMedidasCoercitivasUnilaterales para que se conozca la situación que está afectando la educación, la salud, el trabajo y la ciencia en su país, esperando una respuesta que ayude a resolver estos problemas.
