Habitantes se trasnochan, hacen colas en casas vecinas para poder llenar sus botellas y pipotes.
En un completo calvario se ha convertido para los marabinos y zulianos la falta de agua por tubería, cuyo servicio viene presentando fallas desde hace tres semanas.
“¡Dios mío, agua que nos morimos de sed!”, exclamó desesperada Martha Solarte, habitante del sector Haticos, parroquia Cristo de Aranza, quien lleva más de 20 días esperando que el vital líquido llegue por las tuberías a su casa.
La misma penuria que vive Solarte, la vive Mario Manjarréz del sector Las Playitas, quien también se trasnocha todos los días esperando que llegue agua a su casa. “No me dan los números el estar comprándole a los camiones cisternas trato de rendirla lo más que pueda”, manifestó con resignación, el albañil de 41 años.
En San Jacinto, parroquia Juana de Ávila, ayer empezó a llegar el agua “a cuentas gotas”. “Hoy (ayer) tenía una semana sin llegar. Estuve desde las 5:00 de la mañana intentando halar con la bomba, hasta las 10:00 de la mañana que nos empezó a llegar. Tengo dos tanques espero que me dé chance de llenarlos”, comentó Nerio López, habitante del sector 13 de San Jacinto.
Junto a López se encontraba Juan Gómez, un transportista de fletes y cargas, que esperaba con fe que el agua también llegara a su casa en Mara Norte, a una cuadra.
“Tengo dos tanques de 1.600 litros, cada uno, más una pipa. Tengo esperanza de que también nos llegue porque los pocos cisternas que han pasado están pidiendo 250 bolívares soberanos por llenar una pipa”, expresó con resignación a la vez se quejó de que hay sectores de San Jacinto donde llega el servicio “y la gente deja que se bote como un río y uno padeciendo”.
En el sector 18 de Octubre-Monte Claro, de Coquivacoa, los vecinos se han convertido “en cazadores” de agua.
“Está llegando en unas casas sí, y en otras no. A ese vecino que sí le llega después que llena sus tanques, nos deja pasar a llenar nuestros pipotes o lo que llevemos”, relató Elizabeth Durán.
“Tenemos un ropero acumulado por lo mismo. Desde el 6 de enero no hemos visto una gota en nuestras casas”, añadió a la vez que denunció que los camiones cisternas “están pidiendo 40 mil bolívares soberanos por un viaje”.
En el mismo sector, pero en la avenida 9, Yamely Duarte estaba desde las 7:00 de la mañana tratando de llenar sus pipas con el “chance” que le dio su vecina de conectar la manguera aprovechando que le llegó el agua.
“En esta cuadra llega en algunas casas del frente y así es que hemos podido llenar. Tenemos dos meses así. También hemos tenido que comprar botellones”, comentó.
La crisis que viene padeciendo la capital zuliana la reconoció, el pasado jueves, el gobernador Omar Prieto “como grave” por lo que estaba articulando el trabajo con todas las instancias de Gobierno para solucionarlo.
Admitió que han “tenido que ir con camiones cisternas a tomar las aguadas para poder llevar el agua a las diferentes comunidades”, dijo en una rueda de prensa que ofreció en el Palacio de Gobierno.
Héctor Soto, secretario de Aguas de la Gobernación del Zulia, explicó a este rotativo que el problema “radica desde hace ocho días, ya que producto de la fluctuación de los voltajes tres equipos salieron, de los cuatro que funcionaban, de servicio y eso generó la dismunición del 40% del bombeo que se debe enviar a Planta C desde Tulé”.
Detalló que dos equipos están siendo reparados en Maracaibo y San Francisco que espera sean instalados en las próximas horas.
Mientras tanto, el calvario continúa. Los marabinos siguen haciendo colas donde llega el agua como ocurre en el sector La Florida (Arismendi) donde los vecinos utilizan desde botellas de 2 litros y litro medio de refresco, botellones, pipotes para almacenar agua aprovechando la conexión al tubo madre.
“Tenía nueve días sin venir. Llegó el jueves a las 5:00 de la mañana y se fue el viernes a las 10:00 de la noche cuando nos quedamos sin luz”, dijo Concepción Mora, quien a diario recibe habitantes de las urbanizaciones Urdaneta, Sabaneta, Las Pirámides, Pomona a surtirse para lo básico, mientras esperan que las autoridades puedan resolver la falla en el servicio.
En el sector Primero de Mayo también sufren con la falta de agua. Alfredo Jiménez, vigilante de un centro educativo, aprovecha que llega agua en su lugar de trabajo para llevar a su casa. “Es la única manera de poder tener algo en la casa. porque llega en unas calles sí y en otras no”, dijo.
En el oeste de la ciudad como La Victoria, Panamericano, La Curva de Molina, Carmelo Urdaneta, Las Lomas también están padeciendo por la crisis.
A las 3:30 de la tarde, cansados de tantos trasnochos y de esperar por un camión cisterna habitantes de la avenida 19 C de la Pomona cerraron la vía pricipal con cauchos, restos de leña esperando una respuesta de las autoridades.
“Tenemos un mes sin que nos llegue una gota. Estamos cansados de lo mismo”, dijo un vecino molesto, mientras colocaba unos escombros en la carretera.
Minutos después llegaron dos patrullas del Cuerpo de Policía Bolivariano del estado Zulia (Cpbez) a mediar con los manifestantes. Los funcionarios aseguraron que estaban “por llegar tres camiones cisternas” al sector a llevarles agua por lo que instaron a los vecinos a abrir la calle.