Estupefacta. Así quedó la familia de la Fundación Centro de Entrenamiento Personalizado Infantil (Cepi) al encontrar su sede desvalijada, la mañana de este 30 de agosto. Dos acondicionadores de aire split (12 mil btu), un televisor pantalla plana (42 pulgadas), un horno microondas, dos ventiladores, un teléfono fijo, dos computadoras, un módem, un router, cuatro brequeras, un protector de aire, herramientas e, incluso, los bombillos se llevaron los delicuentes.
Los hallazgos del ‘punzante’ recorrido por las instalaciones del centro –que atiende a más de 80 niños diagnosticados con autismo, déficit de atención, síndrome de down y otros trastornos del neurodesarrollo– echaron por tierra la comodidad y el equipamiento que, poco a poco, consiguieron durante los 11 años que llevan funcionando.
“Cerca de las 9:00 de la noche del martes, le avisaron a un vecino que había a un extraño sobre el techo de Cepi. Lamentablemente, ese día las comunicaciones estaban pésimas y no pudimos actuar más rápido. Sin embargo, la Policía Regional no entró; solo nos dijo que los ladrones trataron de romper un ducto del aire, pero que se habían ido sin nada”, relató Carmen Infante, asistente administrativa de esta fundación sin fines de lucro.
