Habitantes de distintos sectores del municipio Libertador de Mérida denunciaron interrupciones abruptas y constantes del servicio de agua potable, una falla que, según relatan, ha alterado la rutina de cientos de familias.

La falta del suministro complica tareas básicas como cocinar, asearse y limpiar la vivienda. Vecinos también señalan efectos sobre la salud mental y la dignidad de las comunidades afectadas.

El problema alcanza al comercio local, donde varios negocios enfrentan dificultades para operar por no poder sostener condiciones mínimas de higiene y salubridad. En los planteles de la zona, además, la ausencia de agua obliga a ajustar la jornada académica y pone en riesgo la atención regular de niños, niñas y jóvenes por la falta de servicio en los baños e instalaciones sanitarias.