Persiste el problema de las interminables colas en las gasolineras, a la vez que crece la maraña de los bomberos por dejar pasar primero a aquellos conductores que no quieren esperar dos o más horas para poder surtir sus vehículos.
El martilleo —que puede ascender a Bs.S 600— pareciera haber fijado un precio implícito por la gasolina, pues muchos no alcanzan a llenar su tanque si hacen las colas, debido a que la demanda es muy alta.
Mientras decenas de carros esperaban su turno bajo el inclemente sol marabino a las 11:00 de la mañana, por la salida de la ‘bomba’ ingresaba una pequeña hilera de carros que a la espera de su turno a la isla VIP, un trato preferencial movido por la corrupción de los bomberos.
El conductor Jesús Molero, de Los Haticos, estaba haciendo una cola en la que ya llevaba una hora; sin embargo, todavía no estaba cerca de la estación de servicio (E/S). En vista de que la espera era cada vez más larga y avanzaba apenas unos metros cada media hora, fue a ver qué sucedía y se dio cuenta de que otros conductores sí llenaban su carro mucho más rápido, “entonces saqué mi vehículo de ahí y me fui a formar en la otra minicola y el bombero me cobró Bs.S 600”, dijo Molero, quien aseguró que no estuvo más de 20 minutos en esa hilera.
