Una reciente investigación por la ONG Promedehum ha revelado que el 73,6% de las ONG en Venezuela se encuentra bajo censura por razones de seguridad. Estas organizaciones no tienen el espacio cívico necesario para llevar a cabo sus iniciativas y proyectos.
Rigoberto Lobo, director y fundador de Promedehum, afirma que esta problemática es alarmante y preocupante para el país, ya que las personas necesitan y merecen la capacidad y autonomía necesarias para participar activamente en el monitoreo de las políticas públicas.
Muchas organizaciones en el país han registrado obstáculos a la hora de cumplir con el marco jurídico establecido para ellas, según el informe. En particular, Lobo señala que el 54,7% de las consultadas tienen obstáculos en el registro principal del Servicio Autónomo de Registros y Notarías (Saren).
El fundador de Promedehum agrega que el mayor problema radica en la falta de nuevas solicitudes para registrar nuevas asociaciones civiles o fundaciones. Muchos argumentan que el proceso para establecer estas organizaciones está plagado de excusas y generalmente se vuelve un trámite agotador.
