Con las santamarías abajo. El movimiento comercial en el centro de la ciudad fue prácticamente inexistente en Navidad. Las avenidas que rodean el casco histórico, como la Padilla y la Libertador, lucieron desoladas.
La calle Comercio y la Calle Derecha no mostraron ventas tampoco el 25 de diciembre. Sin embargo, en el mercado Las Pulgas unos tres comercios estaban abiertos y algunos vendedores ambulantes se dejaban ver.
Graneados se vieron algunos marabinos esperando el transporte público, pero nada pasaba, “ni las chirrincheras. Tuve que ir al centro para poder tomar otro carro que me dejara en mi casa, pero me ha costado mucho esperar un bus o algo”, narró Luisa Márquez, de San Francisco.
