El Gobernador del Estado Zulia, Manuel Rosales, otorgó la Orden del Lago de Maracaibo en su Primera Clase al artista plástico Carmelo Niño. En el Palacio de Gobierno de la región, Rosales destacó la obra del pintor zuliano, calificándolo como «un genio salido de nuestra tierra». Niño, cuya obra ha sido reconocida tanto en Venezuela como en el extranjero, ha mantenido su particular concepción del arte y del papel del artista en la sociedad. Rosales afirmó que esta concepción es parte fundamental de la obra de Niño, cuyo estilo personal lo define como uno de los mejores pintores contemporáneos de Venezuela y Latinoamérica.
El Gobernador destacó la formación de Niño en Maracaibo, desde donde se dirigió hacia Caracas. Según Rosales, Niño dibujó lo mejor de su mente y encontró un lugar propicio para sus sueños. La pintura de Niño, según Rosales, estuvo dominada por tonos oscuros para representar a personajes rebeldes o reclamantes en sus primeros tiempos. Luego, se deslizó hacia tonos verdes y ocres. Rosales añadió que la poesía hecha pintura de Niño retrata cielo, nubes, sol y luna, y también árboles fantasmagóricos, pinturas de caballos y figuras diversas.
El Gobernador aseguró que el arte de Niño tiene su propio lenguaje, que muchas veces escapa por la imaginación. Su estilo queda plasmado en cada una de sus obras, como en los grandes sombreros, en las madonnas que aparecen desnudas, en los perros, en los caballos de juguete, en arlequines y magos, y en figuras diversas. Carmelo Niño es, según Rosales, un buen dibujante y un artista de alto vuelo que transformó la pintura venezolana, dando vida a un mundo mágico que va más allá de sus fronteras.
Rosales recordó los acontecimientos organizados durante esta semana en el municipio Santa Rita, como el homenaje al héroe de la Batalla Naval del Lago, el Teniente de Navío Pedro Lucas Urribarrí, el segundo zuliano en el Panteón Nacional. Carmelo Niño, quien salió de las raíces de la región, ahora es parte de la historia del Zulia y de los zulianos. Su obra ha sido expuesta en numerosas ferias y bienales internacionales en ciudades como Sao Paulo, París y Venecia, así como en otros países de Europa y América.
