Montañas de basura, escombros y vegetación cubren las cañadas de Maracaibo, creando temor en los vecinos ante la llegada de la temporada de las lluvias, pues sus viviendas están ubicadas cercanas a los cauces. Ya los primeros chaparrones se han hecho sentir en algunos puntos de la capital zuliana.
En un recorrido se pudo constatar gran cantidad de obstáculos en varios ramales. En la cañada Fénix, a la altura de la avenida 21 de Gallo Verde, los muros de contención cedieron y hay desde cauchos viejos hasta escombros.
Marina Sanabria tiene intacto el recuerdo de la inundación que dejó pérdidas materiales en el sector durante la temporada lluviosa del año pasado (y de 2013), cuando varios estacionamientos del conjunto residencial El Varillal quedaron anegados luego del desbordamiento del ramal de la cañada Fénix que pasa por el sector.
“Uno teme que la cañada vuelva a salirse. Fíjate que aquí el agua socavó el muro y cedieron los pisos. Tengo 15 años con mi negocio aquí y temo que pueda sufrir daños”, dijo Dilia Mirelli, propietaria de una venta de comida rápida en El Varillal.
En la cañada Morillo, en el centro de la ciudad, urge la remoción de cantidades de basura y de arbustos que han nacido con el riego de la zona. En el tramo de Puente España se aprecia gran cantidad de desechos acumulados.
Marcos Acosta, vecino de la cañada Lara, en la avenida 9B con calle 85 (Falcón), rogó por un despeje del cauce de la cañada Lara. “Hace falta, eso tiene más de tres años sin limpiarse, se va a meter el agua en las casas cuando llueva”, dijo. “Ya ha sucedido otras veces y hemos perdido neveras, colchones, en mi caso hasta una computadora”, opinó.
En torno a las cañadas de Maracaibo es frecuente observar viviendas en zonas de alto riesgo. Grandes cantidades de basura están apostadas justo en el puente sobre esta cañada, pero en la calle 83 con avenida 10. “El aseo no se mete hacia las calles secundarias, y los vecinos ponen la basura ahí. Son cerros y cerros porque el servicio falla mucho”, dijo Aracelys Rosillón, quien vive frente al cauce de la cañada Lara.
“Hay mucho de falta de conciencia”, dijo Rosillón. “Yo he peleado con muchos vecinos porque veo que todo lo quieren lanzar a la cañada. La basura ya se ‘robó’ la mitad de la calle. Si se me presenta una emergencia con mi mamá (una paciente que está en cama) cómo la saco si no entra la ambulancia”, se preguntó.
La municipalidad anunció la inversión de “15 millones de bolívares” para la limpieza de los cauces. El Instituto Regional del Ambiente (Iara), ha emprendido, con cuadrillas de la Gobernación del Zulia, la limpieza de algunos ramales.
“Ya hemos intervenido varios tramos de la cañada Fénix. No solamente lo está haciendo el Iara, sino que coordina con otros organismos como Hidrolago, que ya recuperó el sector ‘El Espumoso’; el Metro de Maracaibo que tiene asignado las quebradas que pasan aledañas a las rutas por donde transita el metro, también está participando Pequiven, Pdvsa Ambiente y también hay el apoyo que facilita el Iclam”, dijo Orlando Silberestein, presidente del Iara.
La Alcaldía de Maracaibo ha informado en notas de prensa que inició, el pasado martes, la limpieza de los cauces de la ciudad en la parroquia Antonio Borjas Romero, al oeste de la ciudad.