Caracas. En La Vega, Catia, Antímano y El Paraíso, vecinos denuncian que la basura puede pasar semanas sin recogerse, con acumulación en aceras, escuelas y zonas residenciales de la capital.
Contenedores retirados y rutas irregulares
En el colegio Josefa Delfino, la acera amanecía con moscas, ratas y desperdicios desbordados. En el casco central de La Vega, los perros rompen las bolsas en busca de alimento y los desechos ocupan parte de la vía pública.
José Becerrit, residente de La Vega, afirmó que la recolección se hace con camiones volteos que dejan caer parte de lo recogido y agua putrefacta durante el trayecto. También señaló que los trabajadores usan hasta sábanas para recoger los desechos.
En Lomas de Urdaneta, en Catia, Giancarlo Pérez dijo que la crisis empeoró tras el retiro de más de 40 contenedores en la parroquia hace un año. Allí, la recolección puede tardar entre 20 y 25 días.
La calle, entre la insalubridad y el cobro más alto
En Antímano, los habitantes de la cuarta calle del sector La Vimá, frente a la estación del Metro Carapita, reportan bolsas acumuladas en dos contenedores y la falta de un horario fijo de recolección. Cándido Montes explicó que con cada lluvia los desperdicios se esparcen y bloquean el acceso a la zona.
En la avenida Francisco Solano y en Las Fuentes de El Paraíso también hay denuncias por acumulación de desechos y más de dos semanas sin servicio en algunas calles. Los vecinos cuestionan, además, que la factura del aseo urbano suba mientras el servicio se presta con menos frecuencia y calidad.
En abril de este año, la Alcaldía del Municipio Libertador anunció la creación del Estado Mayor de Recolección de Desechos Sólidos, una instancia para coordinar recursos entre Supra Caracas, cuadrillas de servicios urbanos y voceros comunales.
Sin embargo, los testimonios recogidos en La Vega, Catia, Antímano y El Paraíso describen una realidad distinta: basura en las aceras, pasos peatonales obstruidos y focos permanentes de contaminación.