Un barco de Puerto Rico que se dirigía a Venezuela y se encontraba en aguas internacionales, se replegó tras recibir advertencias de autoridades de la Armada venezolana. El buque que iba contentivo de ayuda humanitaria desistió de continuar su ruta marítima en tanto no recibió autorización de ingreso a aguas venezolanas por parte de la Fanb.
«Fui informado de que el barco Puerto Rico, que partió hacia Venezuela con ayuda humanitaria el pasado miércoles, recibió amenaza directa de fuego por parte de naves venezolanas. Esta amenaza constituye una grave violación contra una misión humanitaria, integrada por ciudadanos americanos. Es inaceptable e indignante», dijo en un comunicado el gobernador Ricardo Rosselló.
Agregó que el barco debió abandonar el área y, refiriéndose a la administración estadounidense, añadió: «Hemos notificado al gobierno federal del grave incidente. Estamos en comunicación para determinar los pasos a seguir», agregó.
