Los cortes eléctricos programados afectan a los locales en todos los municipios del estado Aragua, pero en Villa de Cura los comerciantes aseguran que el servicio se ha vuelto inestable, con bajones y subidas de voltaje que han provocado pérdidas por daños en mercancía, motores de neveras y otros equipos.
Pérdidas por los apagones y el voltaje
José Barreto, encargado de una panadería ubicada en la avenida Bolívar, afirmó que las fluctuaciones le dañaron tres equipos eléctricos en seis meses. Explicó que, aunque usan protectores, estos tienen un margen de error y terminan deteriorándose tras soportar variaciones repetidas de corriente.

Barreto señaló que trabaja con lo mínimo: una nevera y una cava. Dijo que, al depender de esos aparatos para preservar productos como el jamón, la avería de uno solo compromete la cadena de frío y obliga a frenar las compras de inventario para la temporada navideña.
José Pérez, otro comerciante de la zona, indicó que el esquema de bloques rotativos hace que un corte aplicado en la tarde se empalme con una suspensión programada para la mañana siguiente. Según su cálculo, eso deja dos interrupciones de seis horas en una misma jornada, para un total de 12 horas sin electricidad sin que transcurra un ciclo completo de 24 horas.
Pérez añadió que las suspensiones impiden que los helados alcancen el nivel de congelación necesario antes del siguiente corte y que, durante la preparación, la falta de refrigeración continua deteriora insumos e ingredientes. Por esa situación, dijo que suspendió de forma definitiva la venta de productos que requieren frío estricto, como el queso crema. También aseguró que las ventas previas a diciembre están muy bajas y que el mercado se contrajo en comparación con lo habitual en esta época.
Ambos comerciantes esperan una mejora del servicio eléctrico que les permita trabajar y producir con normalidad.





