A las 5:20 de la tarde comenzó la eucaristía en honor a la virgen de la Chiquinquirá, previo a su bajada.
El monseñor Reinaldo Del Prette Lissot, arzobispo de la ciudad de Valencia, fue el encargado de oficiar la eucariatía. Tocó el tema del diálogo en Venezuela «Todos los venezolanos aspiramos a un dialogo pero que llegue a conclusiones».
«Un diálogo no es decirnos las opiniones y respetarnos las opiniones, eso no sirve para nada, de allí no va a salir nada, estamos en el comienzo de un diálogo que es el respeto pero no es el diálogo, para que un diálogo sea real y verdadero y efectivo, lo primero es la actitud, la capacidad de apertura, la flexibilidad que tenemos que tener, la cabeza y corazón frio para escuchar al otro. ¿Qué le voy a escuchar? Su opinión, pero al escucharla con cabeza fría, abierto, tengo que analizar cuáles son los argumentos racionales que el expone para mantener su verdad. Igual el tiene que tener la misma capacidad de apertura para analizar sus argumentos en razón del interlocutor que también dice que tiene su verdad».
Dijo además que “Luego viene lo difícil, tenemos que utilizar la razón y no la pasión, porque la pasión nos quita la objetividad de la razón. Cuando ´ponemos argumentos tienen que ser racionales porque no es igual tu verdad a mi verdad. Yo tengo que tener la suficiente apertura para decir: aquí está lo difícil, tú tienes razón, tus argumentos son más fuertes que los míos y ahora pienso como tú, así le dialogo llega a un nivel positivo y ese es el que todos esperamos, que haya la capacidad que todos los venezolanos nos encontremos”.
