Antonio Guzmán Blanco fue un militar y político venezolano que gobernó el país a lo largo de tres mandatos entre 1870 y 1888. Nació en Caracas el 28 de febrero de 1828 y fue representante emblemático del caudillismo americano, es una de las figuras fundamentales de la historia venezolana.
Hijo del ministro y fundador del Partido Liberal Antonio Leocadio Guzmán, estudió derecho y fue cónsul en los Estados Unidos. De regreso a su país, el presidente Julián Castro lo acusó de conspiración y tuvo que exiliarse en 1859 a las Antillas. Allí se unió a la revolución liberal-federalista de Juan Crisóstomo Falcón y Ezequiel Zamora, que dio lugar a la Guerra Federal.
Guzmán Blanco negoció y firmó el Tratado de Coche (1863), que alejó a José Antonio Páez del poder e instauró el gobierno de Falcón. Fue recibido como un héroe al entrar en Caracas, el 24 de junio, al frente del ejército federal. Convertido en pieza clave del gobierno de Falcón, tuvo a su cargo varios ministerios, delegaciones diplomáticas en Europa y la vicepresidencia de la República.
Con el retorno de José Tadeo Monagas al poder, a raíz del triunfo en junio de 1868 de la revolución que llevó al poder a los Azules, y después de que los liberales abandonaran el gobierno tras el fallecimiento de Monagas al ver traicionados los principios revolucionarios, Guzmán Blanco inició en la isla de Curaçao su propia revolución. Volvió de París (donde era embajador) y desembarcó en Curamichate en febrero de 1870, cuando ya era presidente José Ruperto Monagas, hijo de José Tadeo Moragas. Una rápida campaña lo llevó a Caracas y se hizo con la presidencia provisional de la República el 27 de abril.
