Ciudad

Amoroso recibimiento a Luisfer: “Vengo a dar gracias por mi sanación”

El repique de los cueros de los tambores del San Benito de Las Cabimas (Mara) no cesó ni un segundo, en el aeropuerto internacional La Chinita, apenas “Luisfer” pisó suelo zuliano. La dicha se notaba en cada uno de los gestos de su rostro, que ahora lucía libre del melanoma metastásico.

A las 12:05 de la madrugada de este miércoles aterrizó el vuelo 757 de Aserca Airlines. El área de desembarque nacional del terminal zuliano se colmó de aplausos y lágrimas de familiares, amigos, vecinos y allegados de Luis Fernando Beltrán, cuando apenas el pequeño se asomó por los vitrales.

“Bienvenido, hijo lindo. Gracias Señor por traerlo de vuelta y sano”, decía llorando su abuela Marisela González, madre de María Natalia Beltrán, progenitora de ‘Luisfer’, quien pasó con su hijo mayor un año y 12 días en el Hospital San Juan de Dios, en Barcelona (España), donde llegó Luis Fernando con una hemoglobina en seis y unas plaquetas a 89 mil.

“Yo me fui con mi hijo débil, cuando hicimos escala en el vuelo en Colombia, ya mi ‘Luisfer’ no tenía las fuerzas para caminar. Pero lo enconmendé a Dios y subimos a ese avión con fe”, recordó María Natalia en el aeropuerto, mientras miraba a su niño sonriente, mientras jugueteaba con su hermano menor, Lenyer, quien en una pequeña pancarta le escribió: “Llegaste Chispa”.

 

 

Desde el 19 de agosto de 2015, ‘Luisfer’ ingresó al centro de salud español  a la unidad de cuidados intensivos, donde estuvo por 19 días. “Me parece mentira que hoy estemos aquí. Me emociona verlo allí con su San Benito como él quería”, dijo su madre.

La calurosa bienvenida se extendió hasta casi la 1:30 de la madrugada. Los tambores no cesaron y antes de salir del aeropuerto sus compañeros de grupo de chimbángueles le colocaron la camisa, la banda de capitán de honor y le dieron su bastón.

Dos imágenes del Santo Negro se apostaron en toda la entrada de la terminal danzando al son de los tambores. Saliendo de los besos y abrazos de sus seres queridos, en especial el de su padre, Asnaldo Beltrán, Luisfer buscaba al par de imágenes que pidió le llevaran a recibirlo. Ya frente a ellas se hizo la señal de la cruz y con sus mantos cubrió su cabeza, inclinándose como muestra de respeto y agradecimiento.

“Estoy contento por ver a mi hermano, mi papá, mis primos,  mis tíos. Aunque me siento un poquito deprimido porque dejé un amiguito allá, pero estoy tranquilo ya aquí, porque me alegraron el corazón. Vengo a darle gracias a la Virgen del Carmen, a San Benito, al doctor José Gregorio por mi sanación. Voy para Barquisimeto a que la Divina Pastora y a Isnotú a dar gracias por este milagro”, dijo el niño a PANORAMA a su llegada a Maracaibo.

La fortaleza de Luis Fernando sorprendió en España a los especialistas. El niño zuliano, que sufre de xerodermia pigmentosa (XP) desde que era un bebé, fue sometido a nueve cirugías, entre ellas la extracción del tumor y cirúrgica de tórax. Pero no se trató solamente de eso, pues ‘Luisfer’ fue el primer niño en Europa con un melanoma en ser tratado con inmunoterapia  (cuatro dosis del fármaco Ipilimumab 3mg/Kg), obteniendo una respuesta favorable al experimento médico, liderado por el oncólogo Jaume Mora Graupera.

 

 

Sus ganas de vivir, su jocosidad y alegría le robaron el corazón de todos los que lo conocieron en Barcelona. En el hotel Lamy donde vivió durante más de 12 meses todos le conocían. Su picardía y chispa caló rápidamente entre los trabajadores, quienes podían entablar conversaciones por horas con “Luisfer”, quien ayudaba a los botones a llevar las maletas de los nuevos huéspedes. “Los botones le daban golosinas, porque ya Luis se conocía todo el hotel, y no perdía tiempo para colaborar con las cosas que traían”, relató María Natalia.

El señor Juan encargado de cuidar los vehículos del hotel se encariñó con el niño zuliano. “A él le ayudaba y pasaban tiempo hablando sin parar”, contó ella a sus tías y primas en el aeropuerto, mientras ‘Luisfer’ correteaba con su hermanito.

En una caravana de carros, bus, y camiones salieron todos para Mara, donde esperaba otro grupo de vecinos y familiares.

El niño marense se fue a España con una xerodermia pigmentosa, en grado 6, y actualmente tiene la enfermedad completamente controlada. Se vino con todo el tratamiento listo para varios meses, con sus lentes especiales, y este año recibirá el traje, que usa filtros especiales de protección contra la luz ultravioleta.

 

 

 

El próximo 1 de noviembre deberán volver a Barcelona, para hacer los controles médicos. Luego, el niño viajará cada tres meses para hacer un seguimiento minucioso de su caso y cómo evoluciona.

La vida de Luis Fernando no ha sido fácil. Ha tenido que vivir prácticamente de noche, pues su piel no tolera el sol. Sin embargo, esto no ha sido “freno” para enfrentarla como todo un guerrero.

“Él ha librado muchas batallas, y de la mano de Dios y de los médicos ha salido victorioso, porque  la familia nunca  ha perdido la fe”, señaló Silvia Machado, abuela paterna.

Cada detalle de la vida de ‘Luisfer’ será escrita por su madre, quien tiene en puerta la propuesta de publicar un libro contando cómo el pequeño ha vivido con esta patología, que afecta a uno de  cada 250.000 nacimientos. El texto será editado en Texas, Estados Unidos.

“Estamos muy felices de volver a nuestro hogar con nuestra familia. Tenemos tanto que agradecer, primero a Dios, y luego dar gracias a la Fundación Simón Bolívar por todo el apoyo, porque sin ellos no hubiese sido posible esto. Estoy eternamente agradecida con el doctor José Gregorio Hernández, a la Chinita, a mi bella Virgen del Carmen. Me parece mentira estar aquí y con mi hijo sano, que es lo más importante para mí”, dijo sin poder controlar las lágrimas María Natalia.

Síguenos

Comentarios

Inicia sesión para unirte a la conversación.

Cargando comentarios…

Más en Ciudad