Heroína de la Guerra de la Independencia, Ana María Campos, es conmemorada este 17 de octubre, a 190 años de su muerte.
En Los Puertos de Altagracia, estado Zulia, nace la heroína independentista Ana María Campos, el 2 de abril de 1796, hija de una importante familia de patriotas.
Simpatizante de las causas de la independencia desde la infancia y luego activa en ellas, Campos abrió las habitaciones de su hogar familiar para la organización y conspiración de los movimientos libertarios que se alzaban en el país.
Campos es conocida por sus acciones durante la ocupación realista del Lago de Maracaibo, encabezada por el mariscal de campo Francisco Tomás Morales.
Después de escuchar los intentos de Campos de ayudar a la revolución, en septiembre de 1822, Morales la acusó de organizar reuniones clandestinas para derrocar la corona y la arrestaron.
Una de las pruebas aportadas fue algo que dijo en una de las reuniones secretas. “Si Morales no capitula, monda”, frase que sentenciaba “Si Morales no se rinde, muere”.
Morales la interrogó personalmente y confesó haber dicho la frase, que ya se había convertido en un canto popular en Maracaibo.
Ella se negó a pedir disculpas a España, y fue condenada y sentenciada a ser flagelada públicamente. Descamisada, andando por las en un burro en lugar de a caballo, como señal de oprobio. Golpeada al mismo tiempo por el verdugo público, Valentín Aguirre.
Después de cada latigazo, Aguirre tenía la obligación de preguntarle si quería arrepentirse, y cada vez ella respondía. “Si no capitula, monda”.
Después de soportar la tortura, fue liberada. Sin embargo, las lesiones sufridas eventualmente serían la causa de su muerte.
El 24 de julio de 1823, se selló definitivamente la Independencia de Venezuela con la Batalla Naval del Lago, y el 3 de agosto de ese mismo año, Morales firmaba su Capitulación en Maracaibo, cumpliéndose así las palabras de la altagraciana y el deseo de todos los zulianos.
A los 32 años, 5 años después de la victoria en el lago de Maracaibo y de ver a Morales “capitular”, un 17 de octubre de 1828, muere Ana María Campos, debido a un ataque epiléptico a causa de sus heridas de tortura, en las orillas del lago de Maracaibo.