La capital zuliana está sin suficientes semáforos operativos. Sus luces apagadas dan bienvenida a un caos vehicular en el que conductores toman la “luz verde” a su conveniencia, haciéndose paso como mejor puedan.
Con bombillos caídos y luces apagadas, están inutilizados los principales controles de tráfico de Maracaibo.
PANORAMA recorrió ayer la ciudad para conocer la realidad de las señales de tránsito. En la Av. 20 con calle 77 los semáforos no funcionan. En la misma avenida, con calle 64, se encuentran tres equipos más fuera de servicio. Al transitar la calle 87 con Av. 19, el caos vehicular confirma que los aparatos tampoco pueden cumplir sus funciones.
Las luces no cambian en los dispositivos de las calles 95 y 96, en el sector Cañada Honda. La situación se repite en la intersección de la Circunvalación 3 con Cuatricentenario.
Los ciudadanos, residentes de sectores afectados, explican que la principal causa de que los semáforos estén fuera de servicio es la delincuencia. “Se robaron todos los cables de aquí, funcionaban bien hace poco, con una luz por lo menos. Ahora hay que tener mucho cuidado porque los choferes pelean por pasar, es un caos” dijo Luis Machado, comerciante del sector Los Patrulleros.
Se suma al problema la ausencia de fiscales de tránsito. Estas autoridades han “desaparecido” por completo de las calles y avenidas, luego de la fusión de sus competencias con las de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en 2012.
Otro factor que aumenta el caos vehicular es la imprudente manera de conducir de los marabinos, en la que prevalece la “viveza criolla”, haciendo fatal combinación con las deficiencias en la señalización de tránsito. Esto se convierte en una bomba de tiempo para la aparición de accidentes viales.
La alcaldía de Maracaibo encabezó, hace tres semanas, la reparación de 48 intersecciones semaforizadas, de las 56 que fueron dañadas durante los últimos meses en actos vandálicos ocurridos durante las recientes protestas. Para ello, se contó con una inversión de más de 200 millones de bolívares.
Patricia González, presidenta del Imtcuma, señaló que entre otros perjuicios causados a la red de semáforos en Maracaibo están “la sustracción del cable de cobre que tiene un alto precio en el mercado, así como la quema del control de estos aparatos y el robo de unidades controladoras en intersecciones semaforizadas dañadas”.