El alcalde de Maracaibo, Willy Casanova, se pronunció ayer ante las protestas que se producen en diversos sectores de la capital zuliana en señal del descontento por apagones que se prolongan hasta por más de 28 horas continuas.
“Yo entiendo las razones que puede tener cualquier familia para protestar por cualquier problema de los miles que tenemos, pero tenemos que llegar a un acuerdo. No se puede protestar por un problema generando otro”, expresó Casanova y dijo que en las guarimbas del año pasado la ciudad fue “base de operaciones” y por ello los ciudadanos toman hoy otros medios de protesta.
“La permisividad que hubo en esta ciudad en las guarimbas del 2017 fue llevando a la situación que hoy es visto como muy normal, que cualquiera que tenga una molestia vaya y tranque una vía. Incluso, fue aceptado que sea normal que alguien molesto por un problema retire una alcantarilla o corte un árbol, tumbe un semáforo y derribe un poste de luz. Eso no es normal aquí, ni en ningún lugar del mundo, es un delito”, señaló.
Aseguró que en recorrido por las calles marabinas contabilizó hasta 55 puntos de protestas, en los que encontró grupos menores a 40 personas, que “no eran la expresón de más de 2 millones de habitantes”.
