El racismo y la intolerancia religiosa llegaron al centro del debate electoral en Brasil, a días de la votación del domingo 25. Un documento del Instituto de Defesa dos Direitos das Religiões Afro-Brasileiras comparó las propuestas y declaraciones de Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro en esos temas.
La publicación, titulada Igualdade Racial e Racismo Religioso nas Ações e Posições de Lula e Flávio, fue difundida este mes y puede consultarse en su versión íntegra. El Idafro dice que revisó sitios del Congreso Nacional, del Palácio do Planalto, del Tribunal Superior Eleitoral y noticias de prensa para sustentar su análisis.
Señalamientos sobre racismo y religión
Según el instituto, Lula reconoce la discriminación racial como factor de desigualdad y plantea medidas para reforzar acciones afirmativas, regularizar quilombos y demarcar tierras indígenas. En contraste, el texto sostiene que Flávio niega la existencia del racismo en declaraciones y en su programa de gobierno.
El documento afirma además que el plan de Flávio no menciona términos como “cota”, “racismo”, “negro”, “preto”, “pardo”, “inclusión racial”, “terreiro”, “matriz africana”, “laico”, “intolerancia” o “discriminación”.
En materia religiosa, el Idafro dice que Lula ha mostrado compromiso con el fin del racismo religioso. Como ejemplo, cita la creación del grupo que elaboró en 2024 la política nacional para pueblos de terreiro, con énfasis en la inviolabilidad de esos espacios y en la preservación del patrimonio inmaterial.
Seguridad pública y acusaciones de desinformación
El minidossier también compara las propuestas sobre seguridad pública. Para el Idafro, la idea de Flávio de crear un sistema de reconocimiento facial implica más riesgo de criminalización de personas negras, porque estudios citados por la entidad muestran mayores tasas de error en rostros pretos y pardos.
En el caso de Lula, el instituto destaca una prioridad por proteger a la juventud negra frente a la violencia y reducir homicidios, dado que las personas negras son las principales víctimas de ese delito.
El texto añade que, antes del primer turno, Lula y Janja Lula da Silva fueron blanco de contenido falso, entre ellos imágenes generadas por inteligencia artificial sobre una supuesta ofrenda en el Palácio do Planalto, una asociación de Janja con ritos satánicos y datos falsos sobre impuestos a iglesias. También menciona a Alfredo Gaspar, vicepresidente de la fórmula de Flávio, por difundir un video de Lula en un terreiro y cuestionar su fe.
Las denuncias crecieron entre 2025 y 2026
El propio documento subraya que Brasil es un país diverso, con mayoría católica, población evangélica, personas sin religión y adeptos de umbanda y candomblé, bajo una Constitución que define al Estado como laico.
En ese contexto, el servicio Disque 100 registró 2.774 denuncias de intolerancia religiosa entre enero de 2025 y enero de 2026, según los datos citados por el informe. El servicio pertenece al Ministerio dos Direitos Humanos e da Cidadania y funciona las 24 horas, de forma gratuita e inmediata.





