Belleza y Salud

Ajustar la presión arterial tras la trombectomía mejora la recuperación en ictus isquémico

Un ensayo clínico liderado por el Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) concluyó que adaptar los objetivos de presión arterial al grado de…

Un ensayo clínico liderado por el Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) concluyó que adaptar los objetivos de presión arterial al grado de reperfusión cerebral mejora de forma significativa la recuperación funcional de pacientes con ictus isquémico después de una trombectomía.

Resultados con impacto en el manejo del ictus

Los hallazgos fueron presentados ante la European Stroke Organisation y publicados en JAMA Neurology. El IR Sant Pau destacó en un comunicado que el trabajo se sitúa entre las aportaciones más relevantes recientes en este campo y que podría ayudar a orientar nuevas estrategias de control tras la trombectomía.

Una parte de los pacientes no mejora de forma satisfactoria

En la práctica clínica, cerca de la mitad de quienes se someten a este procedimiento no alcanza una recuperación funcional satisfactoria a medio plazo, a pesar del avance que representa la trombectomía mecánica. Este fenómeno, conocido como reperfusión clínicamente ineficaz, muestra que la apertura del vaso no siempre se traduce en una restauración efectiva del flujo sanguíneo cerebral.

Para analizar esta situación y buscar alternativas, el estudio siguió a 440 pacientes atendidos en 11 hospitales españoles. Los participantes fueron asignados de manera aleatoria a una estrategia convencional o a un control de la presión arterial ajustado según el grado de reperfusión conseguido.

Más independencia funcional a los 90 días

La estrategia personalizada se relacionó con una mejoría significativa y consistente en la evolución clínica. A los 90 días, el 60% de los pacientes del grupo de intervención alcanzó independencia funcional, frente al 47,1% del grupo comparador.

El análisis global también mostró una tendencia favorable hacia mejores niveles de recuperación, lo que refuerza la consistencia del beneficio observado. En términos de seguridad, el enfoque se asoció con una menor incidencia de transformación hemorrágica, sin aumento de la mortalidad ni de las complicaciones graves.

Hacia un modelo más individualizado

Los resultados apuntan a un modelo más individualizado para el control de la presión arterial después de una trombectomía, con un equilibrio favorable entre eficacia y seguridad.

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