Un ensayo clínico liderado por el Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) concluyó que adaptar los objetivos de presión arterial al grado de reperfusión cerebral mejora de forma significativa la recuperación funcional de pacientes con ictus isquémico después de una trombectomía.
Resultados con impacto en el manejo del ictus
Los hallazgos fueron presentados ante la European Stroke Organisation y publicados en JAMA Neurology. El IR Sant Pau destacó en un comunicado que el trabajo se sitúa entre las aportaciones más relevantes recientes en este campo y que podría ayudar a orientar nuevas estrategias de control tras la trombectomía.
Una parte de los pacientes no mejora de forma satisfactoria
En la práctica clínica, cerca de la mitad de quienes se someten a este procedimiento no alcanza una recuperación funcional satisfactoria a medio plazo, a pesar del avance que representa la trombectomía mecánica. Este fenómeno, conocido como reperfusión clínicamente ineficaz, muestra que la apertura del vaso no siempre se traduce en una restauración efectiva del flujo sanguíneo cerebral.
Para analizar esta situación y buscar alternativas, el estudio siguió a 440 pacientes atendidos en 11 hospitales españoles. Los participantes fueron asignados de manera aleatoria a una estrategia convencional o a un control de la presión arterial ajustado según el grado de reperfusión conseguido.
