La temporada de los Medias Rojas de Boston llegó a su fin tras ser barridos en la serie de comodines frente a los Yankees de Nueva York. Sin embargo, el desempeño ofensivo del criollo Willson Contreras se consolidó como el aspecto más rescatable dentro de la organización durante este ciclo.
Liderazgo ofensivo desde Puerto Cabello
Desde su incorporación a la franquicia proveniente de los Cardenales de San Luis, el pelotero oriundo de Puerto Cabello se adueñó de la primera base y asumió un rol protagónico en el lineup. Contreras firmó la actuación más sólida y constante de su carrera en las Grandes Ligas, estableciéndose como el bateador más completo del conjunto patirrojo.
Además de encabezar los departamentos de cuadrangulares y remolcadas, el inicialista finalizó segundo en promedio al bate con .275 y tercero en carreras anotadas con 68. Su aporte ofensivo también se hizo sentir en la serie de comodines contra los Yankees, donde conectó un cuadrangular solitario en el sexto episodio del segundo encuentro, aunque el esfuerzo colectivo resultó insuficiente para evitar la derrota de su novena.
Autocrítica tras la eliminación
Luego de concretarse la eliminación en la postemporada, el infielder venezolano reflexionó sobre los aspectos que la organización debe corregir de cara al futuro para aspirar a sitiales de mayor relevancia en el circuito.
«Hay muchas cosas que mejorar en cada área», expresó Contreras al término del compromiso. El inicialista señaló deficiencias en el corrido de bases y en el control de los corredores contrarios, al tiempo que enfatizó que el talento individual o el uso de datos y herramientas tecnológicas resultan insuficientes sin la ejecución adecuada en el terreno de juego.



