“La gobernación de Lara manifestó que no puede darle apoyo al equipo júnior para ir al Lationoamericano, la alcaldía de San Francisco prometió pagarle el viaje a los preinfantiles de Sierra Maestra y a última hora informó que solo puede donar un millón de bolívares y la gobernación del Zulia ofreció gestionar recursos ante el Ministerio del Deporte para los infantiles, pero hasta hoy, primero de julio, estamos en cero”.
Estas palabras de Judith de Negrette, presidenta del directorio de las Pequeñas Ligas de Venezuela, describen el ambiente sombrío y tenso que se cierne sobre los tres equipos que faltan por viajar a los respectivos campeonatos latinoamericanos.
La situación se torna más preocupante dada la experiencia que vive el elenco juvenil, de Guayana, que todavía se encuentra en Costa Rica y no tiene el boleto completo para regresar. “Allá están vendiendo souvenir para completar el pasaje de regreso, pero al parecer, no les ha ido bien y hay mucha incertidumbre sobre cómo resolverán su situación”, relató Negrette.
La dirigente explicó todas las gestiones que han realizado durante el año para prevenir esta situación, pero, ni aun con todo ese tiempo por delante, se pudo evitar el vilo que hoy asiste a la organización.
