Los Brewers aplastaron a los Rays en Tampa Bay y quedaron a una sola victoria de avanzar con una barrida, en una noche en la que la ofensiva visitante hizo daño desde la tercera entrada y nunca soltó el control del juego.

La tercera entrada abrió la paliza

La lluvia de carreras comenzó en el tercer tramo. Jackson Chourio anotó la primera rayita tras un sencillo de Christian Yelich con elevado a jardín izquierdo que además impulsó a Jake Bauers a segunda. En la acción siguiente, William Contreras conectó al abridor dominicano Freddy Peralta y mandó a Bauers a la registradora.

En la quinta entrada, Milwaukee volvió a golpear con fuerza y silenció el Tropicana Field. Con dos outs en contra, Chourio se robó la segunda base y Yelich recibió pasaporte. Luego, tras un rodado a tercera de Contreras y con bases llenas, los Cerveceros aprovecharon para hacer el máximo daño posible.

El relevo de Cam Booser le costó seis carreras a la novena local, y aunque Kevin Cash envió a Cole Sulser para cerrar la entrada, el serpentinero también fue castigado con otras dos anotaciones.

Tampa Bay apenas pudo responder

Tan solo en una entrada recibieron las mismas carreras que en los dos juegos anteriores, y desde ese momento los Rays quedaron golpeados anímica y deportivamente.

Por primera vez en la postemporada, el mexicano Jonathan Aranda no fue titular con Tampa Bay. El pelotero de Tijuana llegaba al duelo como líder de los Rays con 13 imparables en 11 partidos de playoffs, pero entró en la séptima entrada como bateador emergente, cuando el daño ya estaba hecho.

Tampa Bay evitó irse en blanco gracias a un doble elevado a jardín central de Yandy Díaz, que permitió anotar a Cedric Mullins. Milwaukee terminó la noche con un golpe contundente y a un triunfo de hacer realidad su sueño de campeonato.