Jaime Enrique Zambrano, de 65 años, ha dedicado casi cinco décadas a seguir a las Águilas del Zulia, una afición que ha llevado a su casa, su automóvil y su rutina diaria en Maracaibo.

Una pasión nacida en el estadio

Su vínculo con el equipo comenzó cuando tenía 16 años y entró al estadio Luis Aparicio «El Grande» a trabajar como vendedor de Grapette. Desde entonces, su relación con la divisa rapaz pasó del trabajo a la tribuna, donde se convirtió en abonado y estrechó lazos con trabajadores, peloteros y miembros de la directiva.

Entre las anécdotas que más recuerda está una celebración frente a los Cardenales de Lara, cuando, tras el batazo decisivo de Henry «El Pollito» Rodríguez, terminó lanzándose de emoción sobre el home plate.

Jaime Zambrano cumple medio siglo fiel a las Águilas

Fidelidad familiar

Zambrano afirma que las Águilas del Zulia «es más que una tradición» y asegura que sigue confiando en la calidad del plantel y en la directiva para volver a ganar un campeonato.

Su afición también se ha convertido en un legado familiar: sus seres queridos comparten los colores y recuerdos del equipo, lo acompañan a la tribuna y mantienen viva la tradición.

Con casi 50 años de fidelidad, pide a la plantilla compromiso total desde el primer día de la temporada para defender la camiseta con orgullo.