Wilfredo Boscán sacó la guillotina y estuvo intratable en la lomita para que Águilas lograra, ayer, su segunda victoria consecutiva al superar 2-0 a Cardenales de Lara, en el estadio Luis Aparicio, de Maracaibo.
El abridor zuliano permitió un indiscutible en cinco innings y dos tercios para guiar la tercera blanqueada, en cuatro duelos para los rapaces. Recetó dos ponches y regaló dos boletos en su segunda celebración de la temporada.
Néstor Molina (3-1) se llevó la derrota al permitir seis imparables y dos carreras limpias en cinco actos y un tercio. Retiró a tres oponentes por la vía del ponche y entregó dos bases por bolas.
Los rapaces acabaron con el duelo de pitcheo en el cuarto capítulo iniciado por José Pirela, quien conectó un sencillo a la intermedia. Mark Minicozzi lo movió a segunda con un rodado que atrapó Molina, quien luego fue castigado con dobletes consecutivos de Tyler Austin y Francisco Arcia que produjeron las dos rayitas emplumadas.
El único indiscutible que recibió Boscán (2-2) se lo conectó el novato Juniel Querecuto en la quinta entrada con un batazo de dos bases por el jardín central del “Luis Aparicio”.
Edwin Quirarte relevó al marabino para retirar el sexto inning. El zuliano Silvino Bracho no tuvo problemas para retirar el séptimo episodio —apoyados en dos ponches— con lo que capturó su cuarto juego salvado de la campaña.
El encuentro fue histórico para el jardinero marabino Álex Romero, quien llegó a 40 duelos consecutivos embasándose, con lo que igualó un récord en la liga. Con la conexión el guardabosques emuló a los estadounidenses Billy Hatcher (con Navegantes del Magallanes en la temporada 1983-84) y Derek Wacher, quien lo logró en la 1994-1995 con Petroleros de Cabimas.
Los emplumados cerraban anoche la serie ante los crepusculares. Volverán al diamante el próximo martes cuando visiten (7:30 pm) a Navegantes del Magallanes, en el estadio José Bernardo Pérez, de Valencia.