El regreso de Kawhi Leonard a los Toronto Raptors ha comenzado a generar expectativas sobre el funcionamiento del equipo en la Conferencia Este de la NBA, tras una destacada actuación en la pretemporada frente a los New York Knicks, donde el alero aportó 21 puntos en la primera mitad del encuentro.

Versatilidad para dominar el tabloncillo

Tras el compromiso disputado en la pretemporada, Leonard valoró de forma positiva el aporte de compartir minutos en la cancha con la figura del conjunto, Scottie Barnes, y el joven pívot de segundo año, Collin Murray-Boyles.

El dos veces Jugador Más Valioso de las Finales destacó la amplitud de roles que ambos pueden asumir dentro de la cancha, facilitando la ejecución ofensiva y defensiva para el resto de los compañeros en el quinteto canadiense.

La nueva apuesta de Toronto

La capacidad de Barnes y Murray-Boyles para trasladar el balón, custodiar distintas zonas del perímetro y resguardar la pintura dota al cuerpo técnico de alternativas tácticas variadas de cara al inicio de la campaña.

Con Leonard consolidado como el referente ofensivo principal, la polivalencia de estos jugadores se proyecta como el pilar fundamental en la transición y la defensa con el que los Raptors aspiran a posicionarse en los primeros puestos del torneo.