Jalen Brunson firmó una actuación histórica en el quinto juego de las Finales de la NBA ante los San Antonio Spurs y llevó a los New York Knicks a una victoria 94-90 que cerró la serie 4-1. Además de conquistar el trofeo Larry O’Brien y quedarse con el premio al Jugador Más Valioso de las Finales, el base zurdo entró en un registro reservado para muy pocos nombres.
Una noche de 45 puntos para la historia
Brunson terminó el encuentro con 45 puntos, una cifra que lo convirtió en el cuarto jugador en toda la historia en anotar al menos esa cantidad en el partido que define la conquista de un título. Su producción ofensiva llegó en un escenario de máxima exigencia y terminó por marcar la diferencia en el cierre de la serie.
Con ese registro, el armador de los Knicks pasó a integrar una lista exclusiva de figuras que brillaron en el último juego de unas Finales con actuaciones determinantes para la coronación de sus equipos.
El grupo al que se unió Brunson
Bob Pettit fue el primero en lograrlo, cuando en el sexto partido de las Finales de 1958 anotó 50 puntos y tomó 19 rebotes para guiar a los St. Louis Hawks en una victoria 110-109 sobre los Boston Celtics el 12 de abril de 1958. Ese triunfo le dio a la franquicia su único campeonato.