Giannis Antetokounmpo contó que Pat Riley viajó personalmente a Grecia para reunirse con él y compartir una sesión de trabajo en la cancha donde dio sus primeros pasos en el baloncesto durante su infancia.
El relato del dos veces Jugador Más Valioso de la NBA puso el foco en un gesto poco habitual para una figura de ese nivel: desplazarse hasta el lugar en el que comenzó la historia deportiva del astro griego.
Un encuentro en la cancha de su niñez
Según la versión de Antetokounmpo, Riley no solo buscó verlo, sino que quiso trabajar directamente sobre el mismo cemento donde el jugador empezó a formarse antes de llegar a la élite del baloncesto.
La escena llamó la atención por el perfil de ambos. Riley es una de las figuras más respetadas de la liga, con una trayectoria que lo convirtió en una referencia como jugador, entrenador y directivo.




