Los Hawks de Atlanta habrían cerrado un acuerdo con los Thunder de Oklahoma City para hacerse con los servicios de Aaron Wiggins, en uno de los movimientos más relevantes del mercado de la NBA rumbo a la próxima temporada.
Un intercambio con impacto deportivo y financiero
El periodista de ESPN Shams Charania informó que ambas franquicias alcanzaron un entendimiento para concretar la operación, en la que Atlanta entregó dos selecciones de segunda ronda del draft: las correspondientes a 2030 y 2032. Esas rondas llegarán desde Atlanta o desde los Lakers, de acuerdo con los términos del cambio.
Para los Hawks, la llegada de Wiggins representa la incorporación de un jugador con experiencia reciente en un equipo campeón y con un contrato que se mantiene por debajo de los nueve millones de dólares en las próximas tres temporadas. En un mercado cada vez más condicionado por la administración del tope salarial, ese tipo de movimiento ofrece a la franquicia una pieza útil a un costo manejable.
Del lado de Oklahoma City, la operación también deja beneficios claros. Además de desprenderse de un salario importante, los Thunder se ahorrarían más de 61 millones de dólares en impuestos, una cifra que explica por qué el acuerdo resulta favorable para su estructura financiera de cara al futuro inmediato.
