Más de 2.000 personas abandonaron sus hogares por las inundaciones que afectan al noreste de Argentina, donde las lluvias elevaron el caudal de los ríos Iguazú, Paraná y Uruguay. La emergencia dejó dos trabajadores rurales muertos durante el fin de semana y las autoridades advirtieron que podrían ocurrir nuevas crecidas.
Chaco y Corrientes concentran las evacuaciones
En la provincia de Chaco, entre 1.200 y 1.300 personas fueron evacuadas o salieron de sus casas por sus propios medios, principalmente en Puerto Vilelas y Barranqueras. Gustavo Santos, subsecretario provincial de Protección Civil, dijo que el nivel del río podría subir y bajar durante un par de meses.
En Corrientes, más de 1.000 personas dejaron sus viviendas, según un balance de Defensa Civil difundido el miércoles. En Paso de la Patria, la crecida rompió un terraplén de contención e inundó varios barrios. Algunos habitantes permanecían en sus casas anegadas mientras las autoridades reforzaban las defensas y preparaban albergues.
Juan Pablo Gómez, vecino de la zona, relató que el agua llegó a su casa de un día para otro y que se encontraba en un bote junto a la vivienda inundada. En algunos sectores, apenas sobresalían los techos de las casas; en una cancha de fútbol solo se veía el travesaño de una portería.





