Los audios hallados en el celular del contador Mariano Cosentino volvieron a complicar a José Luis Espert en la causa por lavado de dinero. En esas grabaciones, varios contadores discuten el contrato vinculado a un pago de 200 mil dólares y describen como falsa la versión que el economista había dado sobre su vínculo con Federico «Fred» Machado.
Los audios que cuestionan la versión del contrato
En una de las grabaciones, Cosentino sostiene que Machado los «verseó» y lo califica de «un chanta total». Según su relato, el empresario decía estar por firmar un convenio con el gobierno de Guatemala para cobrar un millón de dólares, pero ya había suscrito antes el acuerdo que luego se conoció en la investigación.

Otra conversación incorporada al expediente repite la misma idea: para los contadores, Espert habría explicado que el contrato estaba relacionado con la reestructuración de la deuda externa de Guatemala, aunque después entendieron que en realidad se trataba de un acuerdo con una empresa de Machado.
En los audios también aparece la fecha del 19 de junio de 2019, cuando Espert firmó el contrato, y la referencia a que el dinero fue cobrado en 2020. Cosentino, además, dice que el resto del millón de dólares no llegó a pagarse por la pandemia de coronavirus de ese año.
El juez vio un contrato simulado

El juez federal de San Isidro Lino Mirabelli procesó a Espert por lavado de dinero. Según su resolución, los 200 mil dólares provinieron de un contrato simulado con la empresa Minas del Pueblo, de Guatemala, sin contraprestación y con fondos vinculados a Machado, quien fue condenado en Estados Unidos por fraude y lavado de dinero.
Mirabelli sostuvo que las conductas atribuidas a Espert no se parecían a las de alguien que obtuvo un contrato legítimo, sino a las de quien buscó ocultarlo. También afirmó que, cuando el economista dijo que Machado podía tener «negocios blancos», lo hizo en un contexto en el que sabía de actividades ilegales atribuidas al empresario.
El fallo además dejó asentado que Espert recibió una transferencia de una empresa distinta de la que había sido presentada como su contratante y ordenó la prohibición de salida del país junto con un embargo por mil millones de pesos sobre sus bienes. Su defensa apelará la decisión.

La transferencia que desató el escándalo
El caso explotó cuando se conoció la transferencia de 200 mil dólares que Machado le hizo en 2020. Primero, Espert evitó responder si había recibido el dinero; luego admitió que cobró la suma en una cuenta en Estados Unidos y aseguró que todo era legal porque existía un contrato de asesoramiento con una empresa minera del empresario.
La investigación, sin embargo, fue tomando otro rumbo a partir de los audios y del contenido del celular de Cosentino, que también fue procesado. En esas conversaciones, otro contador, Fernando Escobar, afirma que Espert recibió el dinero en su «cuenta blanca» declarada en el exterior y que el contrato con Guatemala no coincidía con lo que se había contado públicamente.
El expediente terminó por dejar a Espert en una posición judicial más comprometida, con audios que contradicen su defensa y con una resolución que describe el acuerdo como una maniobra para esconder el verdadero origen del pago.





