Lo que fuera un ejemplo deportivo para todas las comunidades de Venezuela y latinoamerica; el complejo Rosario Solarte, ubicado en la urbanización Pomona en Maracaibo cada día se está llevando el peor trato debido a la crisis económica y social que atraviesa Venezuela desde los últimos 10 años.
Una piscina semiolímpica, un pequeño estadio de béisbol, una cancha de uso múltiple y un galpón que sirve como gimnasio está casi en el abandono y a merced de la delincuencia que azota la popular zona de la capital marabina en donde muchas figuras han hecho vida como el exmánager de las Águilas del Zulia Lipso Nava.
Actualmente, en el recinto convergen equipos de fútbol de salón y de béisbol menor; el de baloncesto tuvo que migrar hacía otro lado debido al vandalismo que destruyó los aros del deporte de los gigantes.
Con las “uñas” y con la autogestión trabajan los conjuntos que hacen vida en el Complejo Rosario Solarte el cual recibió el último “cariño” en la gestión del ex gobernador Pablo Pérez pero la cual fue inconclusa debido a que no culminaron con la piscina por el alto costo que conllevaba. De un modo u otro este tipo instalación no ha tenido un ente que esté pendiente de esto. Todo lo contrario las comunidades aledañas son las vigías de las mismas, pero por temor a ser reprendido por la delincuencia los mismos vecinos han hecho caso omiso a los robos que allí se perpetran.
Entre el robo del cableado de las torres de iluminación, robo de los baños públicos hasta el de los portones son el pan de cada día que tienen los chamos del “Rosario” en la que han tomado una opción sana para despegar la mente ante la difícil situación que vive el estado desde hace años.
La autogestión, es parte fundamental para la supervivencia del deporte menor en este complejo y en toda Venezuela. Es allí donde los muchachos en vez de estar preparándose física y mentalmente en el deporte que practican es donde cambian los bates, las pelotas y los balones por los rastrillos, picos, palas y hasta carretillas para tratar de limpiar su espacio de trabajo.
Actualmente los atletas que hacen vida en el Rosario Solarte no tienen más nada que ganas de echarle ganas a su verdadera pasión: el deporte.
La falta de bates óptimos, pelotas, guantes y hasta las propias bases es un gran problema en la enseñanza del béisbol. Sin embargo, Los Piratas de la Urdaneta han tratado de sobrellevar la crisis que palpa duramente sobre el desarrollo de los más jóvenes.
“Nosotros pedimos ayuda para arreglar el estadio. No tenemos dinero para arreglar la cerca de los jardines (…) es verdaderamente duro trabajar en estas condiciones donde los chamos estén más pendiente del estadio que del juego. Ojalá alguien nos pueda ayudar con guantes, pelotas, bates con lo que sea… Hasta con la propia alineación de los jugadores que verdaderamente son de bajos recursos”, dijo Ricardo González entrenador del equipo bucanero.
A pesar de las malas noticias por la cuales puedan atravesar estos muchachos para practicar el deporte de su presencia las ganas están intactas y no solo se limitan al béisbol, sino también al fútbol de salón gracias al apoyo de una Iglesia cristiana que ha apoyado de alguna manera al desarrollo deportivo pomonero.
“Los principios y los valores es el principal problema de este país. Yo creo que cuando está bien, lo económico surge. Estamos trabajando en el Rosario Solarte no solo en lo táctico y técnico sino también en los principios que debe tener el atleta que algo fundamental para el desarrollo de la comunidad. Porque cada día vimos más indisciplina y consumo de drogas y demás y con esto quiero que ello cambie”, comentó Julio Cacua entrenador de fútbol de Salón del Rosario Solarte.
Uno de los grandes alivios que podría tener esta comunidad es que los entes deportivos del estado tomen con seriedad con los espacios que ellos tienen. La recuperación de todo el complejo sería una gran noticia para unas de las zonas más longevas de Maracaibo la cual vio nacer a Asnoldo Devonish el primer medallista olímpico en la historia de Venezuela al ganar bronce en los Juegos de Helsinki de 1952 en salto triple.
Devonish estuvo ligado al inmortal Luis Aparicio, ya que el tío de Asnoldo fue José Encarnación “Pachencho” Romero un tío político de la legendaria figura de los Medias Blancas de Chicago, Medias Rojas de Boston y Orioles de Baltimore.
El simple sueño de la comunidad es que el “Rosario” o el “Parque” recupere el brillo de lo que fue la envidia de las comunidades venezolanas.
Las bombas de las piscinas están destruídas. Foto: Andrés Hernández Mendoza
Las cercas para entrar al estadio fueron robadas Foto: Andrés Hernández Mendoza
El galpón que servía como depósito y gimnasio fue robado y es guarida de los delincuentes Foto: Andrés Hernández Mendoza
El tablero fue destruido por antisociales: Foto: Andrés Hernández Mendoza
La cerca protectora de los clubhouse son un peligro para los chamos Foto: Andrés Hernández Mendoza
El monte y la basura es recogido poco a poco por los que hacen vida en el complejo Foto: Andrés Hernández Mendoza
El sistema de iluminación fue robado en su totalidad: Foto: Andrés Hernández Mendoza
Con poco, pero con mucho ánimos los entrenadores hacen su trabajo Foto: Andrés Hernández Mendoza
Algunos de los que hacen vida en el «Rosario» Foto: Andrés Hernández Mendoza 