El vicealmirante retirado Mario Iván Carratú Molina emitió un comunicado el 22 de enero en el que niega estar involucrado en la «operación Brazalete Blanco». Este comunicado llega después de que el fiscal designado por la extinta constituyente, Tarek William Saab, revelara la presunta participación de Carratú Molina en una conspiración contra el gobierno de Nicolás Maduro.
Usando su cuenta en la red social X (antes Twitter), Carratú Molina desmintió las declaraciones ofrecidas por el capitán Angelo Heredia, quien afirmó haber tenido reuniones con él y haber recibido su aprobación para una operación de ingreso al país. El vicealmirante también alertó que esta es la tercera orden de captura que se encuentra activa en su contra, recordando las anteriores en 2013 y 2014.
Desde entonces, Carratú Molina ha estado bajo la protección de Estados Unidos. En su comunicado, declaró haber servido fielmente a Venezuela y haber defendido al país en diversas ocasiones, pero también reconoció haber explorado opciones para un cambio en la administración del país de manera legal. Expresó que la nueva orden de aprehensión es un ardid para perjudicar las elecciones presidenciales de este año.
El fiscal general informó el mismo día que se habían «desactivado cinco conspiraciones» que pretendían «bañar de sangre a Venezuela». También aseguró que varios militares fueron captados provenientes de Colombia y se liberaron 14 órdenes de aprehensión por un supuesto plan para atentar contra Nicolás Maduro y el gobernador del Táchira, Freddy Bernal.
